domingo 30 de octubre de 2011

El grito silencioso (Kenzaburo Oé)

"Al despertarme en la oscuridad que precede al amanecer, persigo el sentido ardiente de la "esperanza", busco a tientas los restos del sueño amargo que persisten en mi conciencia."

Fue leer que un japonés se encontraba dentro de un pozo y supe que Murakami había leído este libro. Puede que me equivoque, pero la referencia me ha parecido evidente. Pero mencionarle sólo me sirve para la anécdota, porque no es Murakami. Es mejor que Murakami.
Ya probé al japonés hace unos años con "La presa" y sabía que el escritor no tenía intenciones de hacerme pasar un relajado y gustoso rato. Esta historia de familias y tradiciones me ha asfixiado durante esta semana, atrapada en su tensión y en su ambientación (que a pesar de estar rodeada de nieve, parace una maldita olla a presión), angustiada a medida que pasaba las páginas y me iba hundiendo en el meollo.
No es un libro fácil, es cierto, ni en su narración ni en su contenido, pero a mí, quitando el final (me reservo mis dudas) me ha encantado que me sorbiera el seso.

Traducción: Miguel Wandenbergh

1 comentarios:

rh dijo...

Estar dentro de un pozo es una situación lo suficientemente extravagante como para pensar que ha inspirado a Murakami. Tal vez demasiado anormal como para que alguien la reprodujera tanto como ha hecho Murakami. Si se tratara de un homenaje bastaría una alusión pasajera, pienso.
Yo he leído ocho obras de Murakami y debo decir que me gustó. Unas cosas más que otras, como es lógico, pero... algo pasó y no sé explicarlo. Cuando publicó "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas" decidí no seguir... algo no me cuadraba en Murakami y lo había advertido después de leer aquellos ocho libros.
De Oé sólo he leído "Renacimiento" y debo decir que me parece un gran escritor, pero su prosa (estoy de acuerdo contigo) no es fácil. Muy rica pero muy alambicada, tal vez demasiado. Densa y sin embargo al mismo tiempo a ratos cortante, o drástica.