viernes 6 de noviembre de 2009

La carretera (Cormac McCarthy)

Muy pronto llegará a España la adaptación de esta novela. Según las primeras críticas, la más fiel que nunca se ha hecho de un libro de McCarthy. Sin duda, da para una buena producción, a pesar de que muchos consideran que es una de las obras más flojas del autor. Bajo mi punto de vista, se metió en un gran atolladero y no encontró la forma más memorable de salir.
McCarthy se está convirtiendo en un habitual de la cartelera - ahí tenéis No es país para viejos - y a veces parece más visto que leído. Los que sólo ven, realmente se lo pierden. La prosa despojada del estadounidense da lugar a frases y páginas memorables. Quizás por eso, junto a Philip Roth, es el nombre más pronunciado como el eterno candidato al Nobel de Literatura. Y la verdad, chicos, es que se lo merecen.

martes 3 de noviembre de 2009

Moon (Sam Rockwell)

Os quería recomendar encarecidamente Moon, una película que vi de rebote hace un par de semanas en el cine (no había entradas para otra) y que me sorprendió muchísimo. No soy nada aficionada al cine de ciencia ficción, así que tenía más posibilidades de destruir la película con mis pensamientos. Pero el caso es que ocurrió todo lo contrario. Llegué a casa y volví a ponerme el trailer y a descargarme la banda sonora, que por cierto es de Clint Mansell, compositor del gran temazo de Requiem for a dream.
Supongo que la clave de su encanto está en que sólo en parte es una película de ciencia ficción. Transcurre en un futuro y en la Luna, hechos que marcan considerablemente su argumento. Sin embargo, está más enfocada a cómo ese futuro tan poco prometedor que nos espera influye en el ser humano.
Además, Sam Rockwell está magnífico en su papel de astronauta solitario, gran punto del film.
Dejo para el final el detalle de que su director es el hijo de David Bowie y que, aunque pueda parecer que gracias a ser "hijo de" se pueden hacer películas, lo cierto es que en este caso la producción es de bajísimo presupuesto y que, como Sam Rockwell comentó en una entrevista, ni siquiera tenían dinero para comprar los derechos de las canciones de su progenitor.
En fin, que aquí tenéis una peli intimista de ciencia ficción que consiguió calar en el Festival de Sitges y que ha pasado a formar parte de mi lista de las mejores películas que he visto en este 2009.

domingo 1 de noviembre de 2009

Con las mujeres no hay manera (Boris Vian)

Con las mujeres no hay manera es una de las tres novelas negras que Boris Vian publicó bajo el pseudónimo de Vernon Sullivan, censurada por su contenido y que se dice que le valió una denuncia por atentar contra las buenas maneras. ¿Merecida? Probablemente. Sexo, violencia y, sobre todo, un trato extremadamente vejatorio hacia la mujer son ingredientes bastantes provocadores, y mucho más si el lenguaje que les envuelve es tan crudo y cruel, a lo que Vian nos contesta en el capítulo 21:
"Pues bien, repasando mis notas, pienso que nunca se os ocurriría decir que el que ha escrito esto es un chico con estudios. ¿Cuestión de vocabulario? No. A mi juicio, se debe sobre todo a una ausencia de citas latinas."

Ese punto de ironía es lo que desvela a un escritor, a mi juicio, bastante inteligente, que se saltó la moral por donde pudo y que escupió en la cara a toda la sociedad de la época. Es, en definitiva, lo que le hace tan atractivo.
Respecto a la novela, comienza de una forma muy potente, aunque también es cierto que está llena de altibajos.
Un apunte: los dos personajes principales vestidos de mujer. Algo que ocurría 10 años antes del estreno de Con faldas y a lo loco. ¿Había algo de Vian en Billy Wilder? Me encantan las asociaciones, aunque no cabe duda que la película es mucho (muchísimo) más amable.
Por cierto, qué bien titulaba el tío.

lunes 26 de octubre de 2009

El retrato de Dorian Gray (Oscar Wilde)

Una nueva y bellísima edición del clásico de Oscar Wilde es una gran excusa para volver a leerlo, intentando pasar las páginas despacio, paseando suavemente la mano por las ilustraciones y, sobre todo, apoyándolo en algún lugar que no sean los pulmones o el estómago. No es el libro más pesado con el que me he encontrado, pero hay que tirar un poco de antebrazo.
Para algunos, El retrato de Dorian Gray es una novela de terror gótica, además de un clásico moderno. Para mí, es un testimonio peligroso de la burguesía anglosajona del s.XIX. No me extraña que generase tanta controversia cuando fue publicada y seguro que Wilde debía estar absolutamente encantado con ello. Siempre he sentido admiración por su lenguaje y su manera cínica de expresarse, por lo que es un placer adentrarse en los numerosos y largos diálogos que pueblan toda la novela. Diría que son de una ironía e inteligencia deliciosas.
Sin duda, un buen reencuentro.

domingo 25 de octubre de 2009

El mejor humor inglés

Este verano pasé por una librería antes de marcharme de Madrid. No recuerdo qué libro compré, pero sí que al pagar me dieron de regalo este libro. Pensé que era todo un detalle para celebrar con los lectores los 40 años de Anagrama, pero luego me di cuenta de que era una estupenda estrategia comercial. Tú te llevas el libro a casa, le echas un vistazo un día cualquiera y, sin haberlo planeado, de pronto descubres que quieres comprarte un libro en el que hasta entonces no habías pensado. A mí me ha pasado con Roald Dahl y Douglas Adams, que estoy deseando que un día vengan a mi casa a tomarse un té y ya de paso quedarse a vivir en mi estantería.
En fin, que he picado. Menos mal que dentro de poco toca escribir la carta a los Reyes Magos.

lunes 19 de octubre de 2009

Pomplamoose

Californianos y muy caseros. Para empezar de forma positiva la semana.

Si la cosa funciona (Woody Allen)

Sentía yo curiosidad por conocer el resultado de este cómico matrimonio de conveniencia. Me encanta el Woody Allen de Coge el dinero y corre, de Zelig y de Misterioso asesinato en Manhattan. Por otro lado, sigo la serie de Larry David, Curb your enthusiasm, desde hace bastante tiempo, en su versión original, por supuesto (el doblaje que han hecho en España se podría considerar un atentado contra la televisión de calidad). Ambos tienen muchísimas cosas en común y lo cierto es que la mezcla ha resultado muy interesante.
Lo primero que me sorprendió es que no me encontré con Larry David haciendo de Larry David - como suele hacer siempre - en una película de Woody Allen. Aunque a veces hay que hilar fino para sacar las diferencias entre sus tipos de humor, me ha quedado claro que Larry, además de ser un buen cómico, es un gran actor que seduce a la gente por su tremenda naturalidad.
Lo segundo - que todavía me agradó más - fue encontrarme de nuevo con esa ristra de diálogos dispares que han convertido y convierten a Woody Allen en un genio de la palabra. No sé si va a sonar mal, pero creo que lo mejor que le ha pasado a Allen últimamente es deshacerse de Scarlett Johansson.
En resumen, que el matrimonio ha dado sus buenos frutos. Hay que decir que no es la película más desternillante del autor neoyorquino, pero sin duda hemos vuelto al buen camino.